Collage varias fotos de mujeres bailarinas en blanco y negro. La Bohemia y las mujeres, con un dibujo de Ivette Guilbert de Toulousse Lautrec y un corazón en el medio. Loco Mundo del Arte y la Bohemia

LAS MUJERES Y LA BOHEMIA

Musas, amantes, mecenas, artistas De una forma u otra, las mujeres siempre han estado presentes en el arte y, sin embargo, son las grandes olvidadas. De ellas conocemos su rostro, las más de las veces, y también su cuerpo, pero poco o nada de su historia.

 

Pintadas como diosas del Olimpo, como reinas o como la misma Madre de Dios; esculpidas como ninfas o vírgenes sufrientes; retratadas como prostitutas, esposas, amantes… La mujer siempre ha sido objeto del arte, y pocas veces se le ha tenido en cuenta como creadora. Ya sabemos que el genio, como el creador, es hombre y es blanco (porque la historia que hemos estudiado, no lo olvidemos, ha sido escrita por Occidente).

 

Cuando por fin se hicieron creadoras y pudieron estampar su firma en la piedra, el lienzo o el papel, fue la historia la que las excluyó: sus nombres desaparecieron, hasta el olvido, de los libros de la historia oficial del arte.

 

MUSAS: LA FUERZA DE LA INSPIRACIÓN

Las musas son las figuras femeninas que servían de inspiración a los artistas y tienen su origen en la mitología griega. Eran las hijas de Zeus y Mnemósine, la diosa de la memoria y diosa protectora para cada género del arte. Según Hesíodo eran nueve y sus nombres: Clío, musa de la historia; Euterpe, de la música; Talía, de la comedia; Melpómene, de la tragedia; Terpsícore, de la danza; Erato, de la poesía amorosa; Polimnia, de los cantos sagrados; Urania, de la astronomía y de las ciencias exactas; y Calíope, de la belleza y de la poesía. Seres que mediaban entre los artistas y los dioses.

A lo largo de los siglos hubo otras musas “reales” que inspiraron, ya fuera por su belleza o por su personalidad, a los hombres que en aquel momento detentaban el poder de la creación, quedando la mujer en el plano de la inspiración: Beatriz para Dante, Laura para Petrarca, Saskia para Rembrandt, Jeanne Duval para Baudelaire, Gala para Dalí…

 

Ya en el siglo XVII y sobre todo en el XVIII, el papel de la musa empieza a transformarse y a formar parte del mundo del arte con los famosos salones literarios y artísticos. Regentados por mujeres con inquietudes culturales (como Madame de Stäel, Madame de Lambert o Madame Geoffrin, entre otras), organizaban veladas que reunían a intelectuales, artistas, científicos y escritores. Todo ello en un ambiente refinado donde tenía cabida la galantería, la lectura, la frivolidad, la reflexión, el debate…

A finales del siglo XIX es cuando comienzan a ser protagonistas de manera activa. Son todavía minoría, y aunque crearon a la par que sus colegas, su nombre se asocia aún al de un maestro: Berthe Morisot es cuñada de Manet, Mary Cassat amante de Degas y Camille Claudel la desdichada enamorada de Rodin.

 

Fue con las vanguardias del siglo XX, y sobre todo después de los años veinte, cuando las mujeres ocuparon un papel protagonista del que difícilmente lograrían desbancarlas. Surge una mujer nueva, transgresora, desafiante. Es la garçonne, creadora de su propia identidad y dispuesta a saltarse esos espacios prohibidos que hasta entonces la habían disminuido. Son, en su mayoría, jóvenes de clase media con aspiraciones profesionales que tuvieron el descaro de comportarse como «no debían» y en «donde no debían». Son, qué duda cabe, el trampolín que servirá de lanzadera a las que, en poco tiempo y en mayor número, vendrán cargadas con toda su fuerza creadora.

 

LAS PROTAGONISTAS FEMENINAS DE LA BOHEMIA

Son muchas las mujeres protagonistas de esta bohemia femenina de la que tan poco conocemos. Sabemos que, desoyendo las normas de las buenas costumbres y arriesgando su reputación de “ángel de la casa”, habitaron la Noche, un espacio exclusivo de los hombres, donde vicio y pecado iban de la mano. Un espacio donde la bohemia desgranaba todo su encanto. Un espacio por el que las mujeres, transgresoras a veces sin proponérselo, deambulaban y confraternizaban buscando la evasión de una moral asfixiante para ellas.

Arte, locura, absenta, música, prostitución y, sobre todo, desafío de todo un colectivo femenino, que aprovechó el contexto de la bohemia para iniciar su particular marcha hacia la conquista de la libertad.

 

De cada una de ellas hablaré en próximos artículos que publicaré en el blog y además iré enlazando con cada uno de estos enunciados:

 
Prostitutas anónimas

De las que tan solo conocemos su rostro y su cuerpo, retratadas en la intimidad por pintores como Toulouse-Lautrec, Edgar Degas, Louis Legrand, Suzanne Valadon, Louis Valtat….

 
 
Bailarinas y cantantes

De los mejores cabarets de la Belle Époque, como “La Goulue”, Jane Avril, Yvette Guilbert, May Belfort, May Milton.

 
Pintoras y artistas

Como Berthe Morisot, Mary Cassat, Suzanne Valadon y Marie Bracquemond que, junto a la escultora Camille Claudel, fueron nombres de primer nivel en el Impresionismo. Y también otras no tan conocidas como Victorine Meurent, Fernande Barrey o Florine Stettheimer. Y por supuesto Loïe Fuller, la gran renovadora de la danza o la actriz Sarah Bernhardt.

 
Las nuevas vanguardias

Mujeres cargadas de una modernidad que las hace a más libres como Frida Khalo, Georgia O’Keefe, Sonia Delaunay, Tamara de Lempicka, Leonora Carrington, Maruja Mallo, Lee Miler, Joséphine Baker

 
Las mujeres de la Bauhaus

A las que apenas se conoce ya que su trabajo está ligado al nombre de sus compañeros, figurando como colaboradoras y no como autoras. Sinceramente, yo apenas conocía algún nombre: Marianne Brandt, Anni Albers, Lilly Reich, Gunta Stölzl, …

 
Modelos, amantes, mecenas

De los artistas bohemios a los que ayudaron con su inspiración, con sus ideas, con su compañía, con sus contactos, con su dinero…: Misia Sert, la Bella Otero, Gertrude Stein, Kiki de Momparnasse, Simone Collinet, Gala Dalí, Nusch Éluard, Valentine Hugo, Nancy Cunard, Elisa Breton, Nora Mitrani, Joyce Mansour, Marie-Laure de Noailles, Peggy Guggenheim

 

 

Las Bohemias de España, las Sinsombrero

Artistas e intelectuales de la Generación del 27, que se valieron de su arte para crear y de sus vidas para hacerse a sí mismas, y que fueron, como tantas otras mujeres, injustamente olvidadas: Maruja Mallo, Rosa Chacel, Margarita Manso, María Zambrano, Ernestina de Champourcín, Josefina de la Torre, Ángeles Santos, Marga Gil Roësset, María Teresa León y Concha Méndez

 
Sabías que... Presencia y ausencia de las mujeres en los museos

En 1989 en Nueva York, el grupo de activistas feministas Guerrilla Girls reivindicaba esta injusta discriminación que los museos todavía, a finales del siglo XX, no habían subsanado. En los carteles se leía:

«¿Tienen que estar desnudas las mujeres para entrar en el Metropolitan Museum? Menos del 5% de los artistas de la Sección de Arte Moderno son mujeres, pero el 85% de los desnudos son femeninos.»

 

Como nos canta Zaz en esta canción «Je veux» (Quiero), olvidemos los prejuicios:

Quiero morir con la mano en el corazón

Vamos juntos descubramos mi libertad,

Olvidemos entonces todos tus prejuicios

Bienvenido a mi realidad

 

Fuentes:

Jordi Luengo López. Escenas de la vida bohemia. Una aproximación a la creatividad amoral del «submundo» urbano

Catálogo de la exposición: Toulouse-Lautrec y el espíritu de Montmartre. Obra social «la Caixa»

Billy Klüver y Julie Martin. El París de Kiki. Artistas y amantes 1900-1930

Victoria Combalía. Musas, mecenas y amantes. Mujeres en torno al surrealismo

Herbert R. Lotman. El París de Man Ray

Wikipedia

 
 

Últimas Entradas